Don Héctor Bascuñán es un hombre de bosque.
Con los años aprendió que la artesanía es una forma de arte: Un ‘arte-sano’.
Formó un taller en el que trabaja minuciosamente el raulí, aunque también el roble y el lingue entre otros.
A partir de la observación y la experimentación ha dado lugar a piezas que han sido galardonadas con el Sello de Excelencia de Artesanía entregado por la Unesco, el equivalente a los Premios Óscar de los artesanos.