¿Cómo te definirías?
Tras un largo proceso de búsquedas, experimentaciones, prueba y error, me defino como artista de la joyería.
¿Cuándo, ¿cómo y por qué decidiste dedicarte a la artesanía?
La artesanía fue un campo que se me abrió cuando terminaba mis estudios de Diseño, desarrollando proyectos con los y las cultoras que principalmente trabajaban con fibras naturales como el mimbre, la paja de trigo, la crin. Fue un mundo que me cautivo, por otra parte, fui criada con un taller de joyero a mi lado. Mi padre fue joyero por casi 50 años. Y gracias a él aprendí este oficio. Pero no me dedico solo a la artesanía, la Joyería de Arte es una disciplina que conjuga artesanía, arte y diseño.
Tu imaginario es totalmente conceptual. Geometrías curvas, rectas conformado piezas expresivas de gran personalidad… ¿Cuál es el punto de partida para afrontar tus diseños?
Mi propuesta parte desde las emociones, una gran carga emotiva, a veces es un desenlace a partir de un tema que este desarrollando, otras es el simple placer de construir pieles, órganos, cuerpos, la mayoría del tiempo son seres animados entonces me resulta imprescindible construir una historia que los convoque.
Háblanos de la importancia de trabajar con ingredientes patrimoniales (o técnicas ancestrales) y colaborar con artesanas.
Mi trabajo es muy íntimo, minucioso y algo complejo, por lo que trabajo principalmente sola, pero el inicio de todo, la construcción de conocimiento fue muy acompañado, aprender técnicas ancestrales, conocer de fibras naturales, aprender a manejar los tiempos, controlar el fuego, conocer los sonidos del metal, sus colores. Todo es parte del andamiaje, desde las conversaciones con el mate, hasta poner una pieza en su caja hecha a la medida.
En los últimos años has expuesto en numerosas ferias del mundo (explícanos algunas y tu experiencia ahí.
Si, me ha tocado ser parte de diversos espacios de encuentro, exhibición y venta de mi obra. Espacios enfocados a la artesanía contemporánea, a la joyería artística, a la artesanía, al diseño, al arte. De alguna manera es posible ser parte de todo ese universo.
Este año fui invitada a ser parte de XTANT – TRAMA en Palma de Mallorca, un evento enfocado en el patrimonio textil fue un hermoso espacio de encuentro, donde volvía a la presencialidad, cruzando el océano, y retomar los afectos, conocer las manos que crean todas esas maravillas y reconocer sus historias, sus territorios, sus orígenes, eso es cautivante, y un lujo ser parte de esa comunidad.
¿En qué lugar te gustaría ver tus piezas?
En las calles, en el metro, transitando, poder encontrármelas en cualquier lugar del mundo.
¿Cuál es el diseñador o artesano de todos los tiempos al que más admiras?
Isidro Ferrer, diseñador español, amo su trabajo, me encanta su lenguaje, su grafica que se conjuga con lo tridimensional, y lo vuelve algo vivo.
¿Cuál sería tu banda sonora creativa? La o las canciones que te motivan a ponerte en marcha en tu estudio o a concentrarte.
Me gusta el Soul, la música afro, las percusiones, esos ritmos me acompañan mucho mientras trabajo.